Científicos ponen a prueba a personas que aseguran poder abandonar su cuerpo y ocurre esto

La prueba se realizó en Brasil por científicos vinculados a la Universidad de Virginia y contó con 21 participantes.

Un experimento para determinar si personas que dicen haber tenido experiencias extracorporales podían identificar objetos en otra habitación arrojó resultados que no fueron mejores que los esperados por azar; no obstante, posteriormente, ocurrió algo extraño, cuando dos de los participantes describieron, sin que se les pidiera, la ubicación y las actividades de los investigadores detrás de puertas cerradas.

La prueba, cuyos hallazgos se publicaron en Explore, se realizó en Brasil por científicos vinculados a la Universidad de Virginia (EE.UU.) y contó con 21 participantes, quienes fueron colocados en una habitación, donde podían sentarse o recostarse en condiciones cómodas. Se monitoreó su actividad cerebral mediante electroencefalografía mientras intentaban entrar en un estado extracorporal.

Cada uno de ellos intentó identificar un objeto al azar en la pantalla de una computadora portátil ubicada en otra habitación, publica UVA Research News, el portal de noticias de investigación de la universidad.

De los 21 participantes, 10 afirmaron haber tenido una experiencia extracorporal durante el experimento, mientras que 13 proporcionaron descripciones del objeto en cuestión, incluidos algunos que dijeron no haber salido de sus cuerpos, pero sí haber percibido imágenes mediante una especie de "pantalla mental".

Sin embargo, las descripciones que los participantes dieron de la imagen en la pantalla de la computadora portátil "no resultaron ser estadísticamente más precisas de lo que cabría esperar de una suposición al azar", sostiene UVA Research News. De esta manera, el experimento no encontró evidencia de que los participantes pudieran identificar de forma fiable la imagen situada en la otra habitación mediante una experiencia extracorporal.

Algo inesperado

El estudio produjo, sin embargo, un resultado inesperado: dos participantes describieron con cierto grado de precisión actividades que estaban realizando investigadores en otra habitación, aunque esas personas no estaban relacionadas con el objetivo visual que los voluntarios debían identificar.

Un participante detalló cómo un investigador, detrás de puertas cerradas, había estado sentado a la izquierda mirando la pantalla de una computadora portátil, mientras que otro estaba más atrás leyendo un libro; y un voluntario más describió cómo un científico había estado sentado a la derecha, tomando notas, mientras que un segundo estaba sentado a la izquierda frente a la computadora.

"Los registros del ensayo confirmaron que ambas descripciones eran correctas en el momento de las sesiones de los participantes. Además, según los organizadores del ensayo, no había forma de que los participantes pudieran haber visto a los investigadores", dice la UVA.

Los investigadores consideran que estos hallazgos abren una nueva vía de investigación que deberá ser puesta a prueba en futuros experimentos bajo condiciones rigurosas.