El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrió este martes la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se realiza en Nueva York, con un discurso en el que criticó con dureza a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por desproteger a los más vulnerables y a EE.UU. por sus "tentaciones hegemónicas" en América Latina.
"Esta ya es la décima vez que he inaugurado el debate general de esta Asamblea, desde que subí por primera vez a esta tribuna en 2003, este es sin duda el momento más crítico para las Naciones Unidas", afirmó el mandatario luego de asegurar que durante su mandato al frente del organismo, el secretario general Antonio Guterres ha sido testigo de "los excesos" de las superpotencias.
"El sentimiento que me mueve hoy es el de la indignación. Las Naciones Unidas ha fallado en una de sus misiones más elevadas: la de librar a la humanidad del flagelo de la guerra. Su credibilidad jamás ha estado tan baja", lamentó.
También aseguró que la capacidad del organismo para "proteger a los más vulnerables", es decir, a "aquellos que no tienen ejércitos ni arsenales", jamás ha sido tan débil. "Somos todos rehenes de la inacción de un Consejo de Seguridad que no cumple con su función", denunció.
Lula recordó que en 1946, durante la primera asamblea de la ONU, Brasil advirtió del alto precio que la comunidad internacional pagaría por el derecho de veto en dicho Consejo. "Este defecto inherente a la Carta de Naciones Unidas concedió a las grandes potencias el lujo de mostrarse insensibles y a este pecado original se suma una crisis de liderazgo", señaló.
La región
En el caso concreto de América Latina y el Caribe, el presidente explicó que la proximidad geográfica con "la mayor potencia militar del mundo", es decir EE.UU., es ineludible, "sobre todo en un contexto de recrudecimiento de tentaciones hegemónicas".
Sin embargo, subrayó que "Brasil no cabe en el patio trasero de nadie" y que necesita socios con una agenda positiva que fomente el desarrollo. "Las diferencias ideológicas no deben ser obstáculos para una mayor integración entre vecinos", reclamó.
El discurso de Lula desató una fuerte expectativa en Brasil debido a la proximidad de las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo 4 de octubre y en las que buscará la reelección.
Horas antes del discurso, uno de los asesores cercanos a Lula confirmó a Reuters que el mandatario defenderíá la soberanía de su país y condenaría los intentos de injerencia extranjera en los comicios de una forma "educada, pero firme".
Ya hace un año, ante el mismo espacio de la ONU, el dignatario enarboló la bandera del "multilateralismo" en su discurso. "Ante los ojos del mundo, Brasil envió un mensaje a los autócratas: 'Nuestra democracia y soberanía no se regatean'", dijo.
Más información, en breve.