Lavrov explica la contundente posición de Rusia sobre la crisis ucraniana

Previamente, el canciller ruso se reunió con su homólogo estadounidense, Marco Rubio.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, inició su discurso en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Ucrania este miércoles. El evento se celebra en medio de la Semana de Alto Nivel del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El canciller ruso abordó los antecedentes de la crisis ucraniana, desvelando el papel que jugó la Unión Europea en su desarrollo.

"Si los europeos no hubieran recurrido al engaño y hubieran obligado a la oposición a cumplir el acuerdo firmado en febrero de 2014 bajo la garantía de Berlín, París y Varsovia, esto habría preservado la integridad territorial de Ucrania dentro de esas mismas fronteras de 1991 con las que sueñan Zelenski y sus amos occidentales", indicó Lavrov. "Pero los europeos no fueron capaces de reprimir su instinto ancestral de mentir y de intentar alcanzar sus objetivos mediante métodos delictivos", agregó.

Además, aseguró que si los acuerdos de Minsk de 2014 se hubieran cumplido, Ucrania mantendría hoy las mismas fronteras de 1991, salvo la península de Crimea, "cuya cuestión está zanjada desde hace tiempo, y todo el mundo lo entiende perfectamente". "Sin embargo, tampoco en este caso Europa lo permitió", indicó, agregando que así lo admitieron públicamente la ex canciller de Alemania, Angela Merkel, y los expresidentes de Francia y de Ucrania, Francois Hollande y Petr Poroshenko, respectivamente.

"Las propuestas rusas de llegar a un acuerdo basado en el respeto mutuo y en los intereses de seguridad de Rusia, los países de Europa y Norteamérica, presentadas en diciembre de 2021, fueron rechazadas con arrogancia por la OTAN y la Administración de Joe Biden", denunció Lavrov.

"En la práctica, se estaban llevando a cabo los preparativos para que Kiev se apoderara por la fuerza de los territorios del Donbass que no controlaba", añadió, explicando que, para impedir que estos planes se concretaran, Rusia se vio obligada a iniciar la operación militar especial.

Cómo los europeos "enterraron" Anchorage

Además, el jefe de la diplomacia rusa señaló que otra "contribución" del Viejo Continente a los esfuerzos de paz tuvo lugar tras la cumbre que Putin y Trump mantuvieron en Alaska en agosto de 2025. En particular, precisó que entonces el presidente de Rusia, Vladímir Putin, aceptó la propuesta de Washington, que incluía ciertas concesiones. "Europa, alarmada, se apresuró a disuadir al presidente de EE.UU. de su propia iniciativa. Del mismo modo que Boris Johnson obligó a los ucranianos a retirar sus propias propuestas en Estambul", denunció, lamentando que se hiciera "todo lo posible para que se estancara el trabajo posterior" sobre la aplicación práctica del acuerdo.

"En resultado, en junio de 2026, en la cumbre del G7 en Evian y en la cumbre de la OTAN en Ankara, Emmanuel Macron y otros líderes occidentales declararon con orgullo que habían enterrado el acuerdo de Anchorage. Y ahora, según dicen, Estados Unidos se mantiene firmemente del lado de Ucrania junto con Europa", enfatizó el canciller ruso. No obstante, aseguró que durante su reciente visita de rutina a Moscú, Steven Witkov y Jared Kushner confirmaron que Washington sigue interesado en contribuir a la consecución de una solución al conflicto ucraniano.

Contra todo lo ruso

Durante su intervención, el ministro ruso de Relaciones Exteriores también criticó el desmantelamiento de todo lo relacionado con la cultura rusa o la época soviética, una práctica que se ha vuelto frecuente en Ucrania. Kiev intenta prohibir la lengua, las manifestaciones artísticas y la cultura rusas, al tiempo que busca "reescribir" la historia y 'olvidar' las hazañas de los antepasados soviéticos que liberaron el actual territorio ucraniano de los nazis durante la Gran Guerra Patria.

"En ningún otro lugar del mundo, salvo en Ucrania, se prohíbe toda una lengua, por no hablar de que se trata de una de las lenguas oficiales de la ONU", denunció Lavrov.

"Según tenemos entendido, esto les viene muy bien a los miembros de la Unión Europea y de la OTAN", denunció, expresando que Moscú espera que el nuevo secretario general "devuelva el discurso de los portavoces oficiales de la secretaría a los límites del derecho internacional".

Sin pausa durante las negociaciones

Serguéi Lavrov también declaró que Rusia no tiene intención de hacer una pausa en la operación militar especial durante las negociaciones sobre Ucrania.

"Rusia, y así lo ha respaldado en reiteradas ocasiones el presidente Putin, está dispuesta a negociar para alcanzar precisamente una paz duradera y justa", afirmó, señalando que tanto Donald Trump como Vladímir Putin han subrayado la necesidad de lograr ese objetivo.

"Sin embargo, habiendo aprendido de la amarga experiencia, no haremos ninguna pausa en la operación militar especial durante el período de las negociaciones, sea cual sea su formato", añadió, subrayando que eso es precisamente lo que desean los países europeos.

Previamente esta jornada, el jefe de la diplomacia rusa se reunió con su homólogo de EE.UU., Marco Rubio. Las negociaciones arrancaron sin declaraciones iniciales a la prensa y continuaron a puerta cerrada.

El martes, el canciller ruso llegó a la ciudad para asistir al evento. En total, tiene previstas más de 30 reuniones con representantes de países amigos, así como con otros actores importantes de la escena global. La intervención principal del ministro de Exteriores ante la Asamblea General está programada para el 26 de septiembre.

El debate político general del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU comenzó este martes en Nueva York y terminará el 28 de septiembre.

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