"Traidores": Zelenski rompe pacto de silencio con Seúl y desata una crisis diplomática

El mandatario surcoreano denunció que la parte ucraniana rompió el acuerdo de confidencialidad sobre este "asunto sumamente sensible" y dijo que priorizar la propaganda sobre la seguridad nacional es una "traición".
Resumen generado por IA
  • El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, expresó su profunda indignación después de que Vladímir Zelenski revelara ante la Asamblea de la ONU el traslado a territorio surcoreano de prisioneros de guerra norcoreanos.
  • Lee criticó la irresponsabilidad de buscar popularidad a costa de la propaganda y lamentó que Kiev rompiera un acuerdo de confidencialidad sobre un asunto sumamente sensible para la diplomacia y la seguridad en la península coreana.
  • El mandatario justificó ocultar el traslado como la medida más razonable y lógica, y calificó de asesinos o traidores a la patria a quienes perjudican la seguridad nacional por intereses mezquinos.

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, expresó su profunda indignación después de que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, revelara durante su intervención ante la Asamblea de ONU el traslado a territorio surcoreano de prisioneros de guerra de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), rompiendo así un pacto de silencio que decidió no respetar.

En un duro mensaje dirigido tanto a Kiev como a la oposición interna que exigía transparencia mediática al respecto, el presidente criticó la irresponsabilidad de buscar popularidad a costa de propaganda y afirmó que la administración del Estado "debe ejercerse por el bien del país y del pueblo, y no por los intereses o la popularidad del gobierno o de quienes están en el poder".

"Desconozco qué motivos habrá tenido la parte ucraniana para romper el acuerdo de confidencialidad y hacerlo público, pero es algo que lamento profundamente", sentenció.

"Asesinos o traidores a la patria"

Lee Jae-myung justificó su decisión de ocultar el traslado de los prisioneros, argumentando que se trata de un "asunto sumamente sensible que afecta profundamente la diplomacia, la seguridad y la situación en la península coreana". 

Aunque reconoció que hacerlo público habría ayudado a recuperar el índice de aprobación gubernamental, el presidente recalcó que "mantenerlo en secreto era lo más razonable en todos los sentidos, y así se acordó".

Asimismo, el mandatario afirmó que, si se piensa en los intereses nacionales, como la vida de las personas y la seguridad del Estado, resulta "imposible actuar con semejante crueldad e irresponsabilidad", y defendió que el secreto era la única medida "lógica y justificada".

"A quien pone en peligro la vida de otras personas y la seguridad nacional en aras de sus propios intereses mezquinos se le llama asesino o traidor", afirmó categóricamente.