La nueva dirección del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, por sus siglas en ucraniano) ha organizado otra trama para "robar el dinero de los contribuyentes europeos" a través del suministro de pistolas desde países de la Unión Europea para las necesidades de la institución, según la información recibida por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR).
Este esquema implica la compra de armas a través de una red de intermediarios en Europa del Este, un proceso en el cual el precio de cada unidad "se dispara", multiplicándose por tres: de 250 a 750 euros (de 275 a 825 dólares).
De acuerdo con el SVR, "un papel clave" en esta trama lo desempeña la empresa polaca Wytwornia Broni Jacek Popinski, que "adquiere pistolas, entre otros, a la filial en Panamá de la empresa armamentística austriaca Glock, y se las revende a los ucranianos".
"Por cada lote de 5.000 pistolas, se transfieren 625.000 euros [687.500 dólares] a las cuentas de personas de confianza de la dirección del SBU. Mientras tanto, todos los gastos para la adquisición de dichas armas corren a cargo de los Ministerios de Defensa de Bélgica y Alemania", se desprende del comunicado.
"A costa de los ciudadanos europeos"
"Solo cabe imaginar la magnitud del robo y la corrupción en las compras por parte de Kiev de armamento más costoso, sobre todo, de escasas municiones para sistemas de misiles antiaéreos", agrega. En este sentido, el SVR sugiere que una pista para ello pueden ser las declaraciones de Zelenski sobre la repentina aparición en el presupuesto militar de Ucrania de un "agujero" no previsto de 27.000 millones de dólares.
"Cubrirlo será tarea de Kiev y sus patrocinadores europeos, quienes, como es tradicional, lo harán a costa de los fondos confiscados a los ciudadanos de a pie de los Estados europeos", concluye.
"Enloquecidos por el dinero fácil"
El organismo ruso denunció que, "enloquecidos por el dinero fácil", el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, y sus allegados "simplemente no pueden detenerse y siguen llenándose los bolsillos con una guerra devastadora para los ucranianos".
Según el servicio, "esta información da respuesta a la pregunta de por qué" Zelenski y sus allegados "se niegan tan obstinadamente a aceptar un final pacífico del conflicto".
- Rusia ha señalado en repetidas ocasiones que los países europeos obstaculizan la paz entre Rusia y Ucrania. Asimismo, desde Moscú han insistido en que el flujo de la ayuda militar occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla.
- Además, Moscú ha advertido que cualquier fábrica en territorio europeo destinada a la producción de armamento para el régimen de Kiev puede ser considerada un objetivo militar potencial para las fuerzas rusas.