El presidente de EE.UU., Donald Trump, reaccionó este jueves al fallido intento de ejecución de Christa Pike y cuestionó el procedimiento empleado por las autoridades de Tennessee.
"Esa fue una ejecución en la que el medicamento no funcionó exactamente. ¡No debería ser tan difícil!", afirmó el mandatario, quien reclamó hacer el proceso "mucho más fácil".
Pike, la única mujer condenada a muerte en Tennessee, sobrevivió el miércoles después de recibir dos dosis de pentobarbital durante el procedimiento de ejecución. La mujer continuaba con vida y "roncaba", por lo que fue trasladada de emergencia desde el penal a un centro médico.
Los abogados de Pike aseguraron que durante el procedimiento hubo "dificultad para acceder a las venas y venas reventadas" y apuntaron también al posible uso de "pentobarbital degradado". La defensa cuestionó además la "falta de atención médica de emergencia" disponible ante eventuales complicaciones y denunció el "secretismo" que rodea al protocolo de inyección letal.
Tras lo ocurrido, Tennessee suspendió todas las ejecuciones previstas para lo que resta del año. El caso de Pike se convirtió además en el segundo intento de ejecución fallido registrado en el estado en 2026, después de que el pasado 21 de mayo las autoridades suspendieran la de Tony Carruthers por problemas para establecer las vías intravenosas necesarias.
Según datos del Death Penalty Information Center, se estima que alrededor del 3 % de las ejecuciones realizadas en EE.UU. entre 1890 y 2010 fueron fallidas. La organización considera que estos episodios se producen cuando existe una falla o desviación del protocolo establecido para un determinado método de ejecución.