El arresto de August Hanning, exdirector del servicio de inteligencia exterior alemán (BND), intensifica entre los aliados las preocupaciones por la capacidad de la agencia y su historial en materia de protección de información sensible, informó este 9 de octubre Bloomberg.
Hanning y un alto funcionario identificado como Manfred D. fueron arrestados el martes bajo sospecha de espionaje y traición. Hanning, de 80 años, está acusado de recopilar ilegalmente alrededor de 2.000 documentos clasificados durante 16 años a través de Manfred D. y de vender secretos a una potencia extranjera.
Un destacado legislador que supervisa los servicios de inteligencia calificó de "traición" las acciones de Hanning. Mientras tanto, el diario The Telegraph definió el caso como el mayor escándalo de espionaje de la historia moderna de Alemania.
"No se trata de un oficial de bajo rango"
Actualmente, las autoridades alemanas tratan de reforzar las capacidades de la BND, buscando alcanzar el mismo nivel que tienen de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense y el MI6 británico. La reestructuración de la inteligencia alemana, aprobada en agosto por el canciller del país, Friedrich Merz, incluye una serie de medidas según las cuales los servicios de la BDN podrán intervenir en determinadas circunstancias para neutralizar amenazas procedentes de una potencia extranjera. Así, tendrán permiso para infiltrarse en equipos informáticos, conservar datos durante más tiempo y obtener acceso a sistemas de telecomunicaciones y servicios digitales.
"Lo que resulta sorprendente y especialmente inquietante en este caso es el rango del acusado. No se trata de un oficial de bajo rango, sino que Hanning, de hecho, dirigía la BND", afirmó JC Lintzenich, un asesor de la exdirectora de Inteligencia Nacional de EE.UU. Avril Haines, que ejerció en la Administración Biden.
También arroja dudas sobre la inteligencia alemana el órgano supervisor del país, el Comité de Control Parlamentario del Bundestag, responsable de vigilar la BND. Los aliados de Alemania consideran que la agencia se encuentra en una encrucijada normativa que permite a los legisladores recibir información confidencial y usarla en su propio beneficio.
- Los problemas de personal han afectado a los servicios de inteligencia alemanes desde su creación. Después de la Segunda Guerra Mundial, a la predecesora de la BND, la dirigió Reinhard Gehlen, un general del Ejército de Adolf Hitler, que tras el conflicto trabajó para la CIA estadounidense. Durante su mandato en la BDN, que no terminó hasta 1968, en la institución ingresaron numerosos exfuncionarios nazis.