Los ejercicios isométricos, como la plancha, la sentadilla contra la pared o apretar una pelota, podrían ayudar a reducir la presión arterial si se practican al menos una vez a la semana, según un estudio publicado a finales de septiembre en la revista científica BMJ Open Sport & Exercise Medicine.
Un grupo de investigadores británicos analizó a 100 adultos de unos 37 años que no cumplían las recomendaciones mínimas de actividad física y tenían una presión arterial sistólica de entre 120 y 140 mmHg.
Durante un mes, 80 participantes realizaron cuatro series de sentadillas isométricas contra la pared por sesión, con dos minutos de descanso entre ellas, tres veces por semana. Otros 20 integraron el grupo de control. La presión sistólica de quienes entrenaron disminuyó una media de 9,45 mmHg en relación con el grupo de control.
Tras otras cuatro semanas, quienes mantuvieron tres sesiones semanales lograron reducir la presión sistólica en 13,73 mmHg respecto al inicio del estudio. En los grupos que entrenaron una o dos veces por semana, la reducción fue de 6,56 y 6,95 mmHg, respectivamente. En cambio, quienes dejaron de hacer ejercicio perdieron los beneficios obtenidos.
Los investigadores concluyeron que una o dos sesiones semanales de ejercicios isométricos pueden ayudar a mantener la reducción de la presión arterial a corto plazo, aunque una frecuencia de tres sesiones por semana permite conservar mejor estos beneficios y otras adaptaciones cardiovasculares. Además, destacaron la necesidad de realizar nuevas investigaciones para comprobar si estas mejoras se mantienen a largo plazo.


