El proyecto que impulsa Argentina con ayuda de EE.UU. sobre su 'tesoro energético'

El plan permanece formalmente suspendido y el Gobierno aún no ha definido si conservará ese diseño o lo rehabilitará dentro del nuevo esquema.

El Gobierno argentino coordina con las provincias la reactivación de una conexión ferroviaria entre Vaca Muerta, la principal formación de hidrocarburos no convencionales del país, y el puerto de Bahía Blanca. La iniciativa forma parte del Corredor Andes-Atlántico, el acuerdo de infraestructura firmado en septiembre con Estados Unidos, recogen medios locales.

El marco anunciado para el corredor llega hasta los 7.000 millones de dólares en proyectos estratégicos de la región, aunque la mayor parte del financiamiento identificado hasta ahora corresponde al proyecto Argentina LNG.

Uno de los proyectos centrales es el Corredor Norpatagónico, conocido como el tren a Vaca Muerta, que busca unir Bahía Blanca con Añelo, en Neuquén, mediante la rehabilitación de vías existentes y la construcción de un nuevo acceso ferroviario al corazón de la formación hidrocarburífera. La última configuración técnica prevé obras en 665 kilómetros de vías, pasando por Bahía Blanca, Cipolletti y Cinco Saltos.

La Administración prepara, además, nuevos procesos para incorporar inversión privada en otros corredores de cargas, mientras avanza por separado la privatización de la empresa Belgrano Cargas. El esquema incluye el futuro de líneas actualmente operadas por Ferroexpreso Pampeano y Ferrosur, cuyas concesiones están vencidas y se mantienen mediante prórrogas precarias.

Un documento del Departamento de Estado estadounidense señala como proyectos de interés las nuevas conexiones ferroviarias de cargas desde Vaca Muerta hacia Bahía Blanca, los puertos metropolitanos de Buenos Aires y otros puntos clave vinculados con la Hidrovía. Washington respalda estos proyectos con financiamiento de su banco de exportaciones, de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional y de la Agencia de Comercio y Desarrollo, además de capital privado, recoge el medio.

El plan busca resolver uno de los principales problemas logísticos de Vaca Muerta: el traslado de arena, caños, equipos e insumos hacia Neuquén y la salida de producción hacia los puertos. El proyecto permanece formalmente suspendido y el Gobierno aún no ha definido si conservará ese diseño o lo rehabilitará dentro del nuevo plan.