Un estudio de Anthropic sugiere que los modelos de inteligencia artificial podrían adquirir antes de finales de 2026 la capacidad de propagarse de forma autónoma entre dispositivos conectados a internet, como televisores y hornos inteligentes.
Los investigadores advierten que un sistema de IA con estas capacidades podría extenderse entre equipos vulnerables sin depender de un centro de datos, lo que dificultaría detener su propagación. A diferencia del 'malware' convencional, podría adaptarse a dispositivos desconocidos, configurar el entorno necesario para funcionar y resolver por sí mismo los problemas técnicos que surjan durante el proceso.
Para evaluar esta posibilidad, la empresa realizó experimentos con dispositivos económicos y redes virtuales controladas. Las pruebas demostraron que algunos modelos podían ejecutarse en distintos tipos de 'hardware' y propagarse entre dispositivos bajo condiciones simplificadas. Sin embargo, los autores señalan que estos resultados no demuestran que el proceso pueda reproducirse con la misma eficacia en redes reales protegidas.
Según las estimaciones, los modelos pequeños podrían alcanzar antes de finales de 2026 la capacidad necesaria para completar esas tareas si mantienen el ritmo de mejora observado en los últimos años. No obstante, los autores subrayan que se trata de una proyección, no de una fecha confirmada para la aparición de un sistema de IA capaz de autorreplicarse plenamente.