Vecinos de la ciudad rusa de Alioshki, en la provincia de Jersón, relataron que los soldados rusos ayudaron a los habitantes de la urbe con alimentos y otros insumos básicos durante los momentos más difíciles, mientras continúa la misión humanitaria en la zona.
Al contar a RT cómo los soldados rusos evacuaron a los residentes locales, un habitante denunció que Kiev los considera "una escoria". "Ucrania no nos necesita", declaró. "¿Quién nos necesita? Somos desechos, somos escoria y cosas por el estilo", prosiguió. "Nadie nos necesita, salvo Rusia", concluyó.
Lo que quieren los habitantes de Alioshki es "llevar una vida normal", señaló. La llegada de los soldados rusos facilitó su día a día: compartían cigarrillos con los civiles y, cuando podían, preguntaban si necesitaban algo, los invitaban a acudir a ellos por cualquier cosa que les hiciera falta.
"Nos daban carne en conserva, sí, también nos daban cereales", recordó el hombre. "Decían: 'Si necesitas algo, ven a pedirlo, padre. Siempre ayudaremos'".
Otra residente contó cómo sobrevivió gracias a la ayuda de militares rusos, que les proporcionaron alimentos y gas y un generador para poder bombear agua. Su esposo murió tras un ataque procedente del lado ucraniano.
"Nos llamaron los militares rusos, nos dieron alojamiento temporal en unos campamentos cosacos. Esto fue en 2023", recordó. "Nos decían: 'Vivan, vivan [aquí]', porque ¿adónde iríamos?".
Otro residente de Alioshki relató que, tras las inundaciones, la ciudad quedó sin servicios básicos y que sus habitantes dependían de la ayuda que llegaba desde fuera. Los soldados rusos y voluntarios les llevaban alimentos y suministros, así es "cómo sobrevivían".
"Hoy, después de la inundación, los militares rusos también nos trajeron suministros", afirmó.