Estados Unidos podría no reconstruir parte de su infraestructura militar en Oriente Medio dañada por los ataques iraníes desde el estallido del conflicto conjunto de Washington e Israel contra la República Islámica el pasado 28 de febrero, informó The Wall Street Journal (WSJ).
De acuerdo con el periódico, el Pentágono evalúa dejar sin reparar algunas instalaciones afectadas, reubicar sus bases fuera del alcance de Teherán e incluso retirar sus posiciones en Kuwait y Arabia Saudita. Dado que muchos de estos recintos pertenecen o son compartidos con países aliados, la Casa Blanca negocia con ellos para que financien parte de los arreglos y así reducir el gasto estadounidense. Tanto el Departamento de Defensa como el Comando Central declinaron hacer comentarios al respecto.
Funcionarios estadounidenses consultados por el medio calculan que solo los destrozos en las bases de Washington en la región —sin contar el costo total de la guerra— ascienden a un mínimo de 5.000 millones de dólares. No obstante, otra fuente familiarizada con las cifras estima que las pérdidas podrían alcanzar los 15.000 millones de dólares.
Cientos de edificios dañados
Una investigación del WSJ identificó 274 estructuras dañadas en 24 bases con presencia militar estadounidense durante los primeros seis meses de combates. Para lograr este recuento, el diario tuvo que sortear un bloqueo informativo, ya que el Pentágono se negó a publicar evaluaciones oficiales y las principales empresas satelitales de EE.UU. dejaron de difundir imágenes detalladas de la zona.
Ante esta falta de transparencia, los periodistas analizaron decenas de miles de fotografías públicas de menor resolución captadas entre el 28 de febrero y el 28 de agosto por satélites de la Agencia Espacial Europea. Además, cruzaron estos hallazgos con alertas de incendios de la NASA y más de 5.400 publicaciones de medios estatales iraníes.
Según Elaine McCusker, investigadora del American Enterprise Institute y excontralora interina del Pentágono durante el primer mandato de Donald Trump, los patrones de ataque de Irán ayudarán a Washington a decidir qué bases mantener y dónde ubicarlas. Estas ofensivas, explicó la experta, revelan cuántos misiles y drones le quedan a Teherán y con qué rapidez puede fabricar más.


