La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha reconocido que el respaldo de su gobierno al régimen de Kiev puede pasarle factura en casa, pero aun así aseguró que no piensa cambiar el rumbo.
"Soy perfectamente consciente de que nuestro apoyo a Ucrania puede tener un precio político, y de que también puede haber una parte de nuestro electorado que no esté de acuerdo, pero no tengo intención de cambiar mi postura", afirmó ante el periodista Bruno Vespa, quien la entrevistó para su libro 'Historia de la Segunda República', que sale a la venta el lunes.
La agencia ANSA publicó algunos fragmentos de la entrevista este viernes. Meloni aseguró que no apoya a Ucrania "simplemente por los ucranianos", sino porque considera la cuestión como una apuesta de interés nacional.
El vice primer ministro de Italia, Matteo Salvini, recién reelegido líder de la Liga el 25 de octubre, aseveró que no se puede seguir enviando dinero y armas a Ucrania. Además, prometió llevar esa postura al Consejo de Ministros, con la intención de frenar el apoyo económico y militar al régimen de Vladímir Zelenski.
Salvini también denunció que las sanciones antirrusas pusieron de rodillas a las empresas italianas, alimentando el malestar de sectores productivos y de votantes sensibles al coste de la vida.


