Algunas empresas occidentales no han podido resistir los efectos de la guerra en Irán
Los gobiernos de varios países asiáticos, que importan casi el 85 % del crudo del golfo Pérsico, buscan alternativas para blindar sus economías ante la crisis energética provocada por la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán. Algunas empresas occidentales, sensibles a la fluctuación de los precios, no han podido resistir los efectos del conflicto. Carlos García Hernández, director de la editorial Lola Books, opina que EE.UU. tiene un interés muy claro en reducir el nivel industrial de Europa.