El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rindió homenaje a los militares de su país que participaron en la protección de Nicolás Maduro, 32 de los cuales perdieron la vida, durante el ataque de EE.UU. contra territorio venezolano del pasado 3 de enero, que concluyó con el secuestro del mandatario bolivariano y de su esposa, Cilia Flores.
"Varios compañeros que llegaron a estar en la primera línea de fuego ya están en la patria con sus cuerpos llenos de esquirlas de metralla como medallas al valor", expresó, resaltando el coraje y la determinación de los soldados cubanos que aún heridos continuaron con su deber.
Destacó el heroísmo del teniente coronel Jorge Márquez, "quien impactó a un helicóptero y quien sabe a cuántos de sus tripulantes". "Lo hizo disparando su arma antiaérea, a pesar de estar herido y sangrando abundantemente de una pierna", detalló.
Asimismo, honró la memoria y el "coraje" del coronel Lázaro Evangelio Rodríguez Rodríguez, "quien encabezó el intento de rescate de los primeros caídos" hasta que fue alcanzado por un dron. "'Me hirieron, ¡Viva Cuba!' fueron sus últimas palabras", destacó Díaz-Canel.
"Cuando parece que el mundo entierra hasta su última utopía, que el dinero y la tecnología están por encima de todos los sueños humanos, que la humanidad se cansa, justo en ese instante 32 valientes cubanos ofrecen sus vidas y se agigantan en una fiera batalla hasta la última bala, hasta el último aliento", agregó.
Agresión de EE.UU. y secuestro de Maduro
Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó una agresión militar masiva en territorio venezolano el pasado 3 de enero, que afectó a Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
El presidente venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York.
Maduro se declaró inocente en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU., en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde fue acusado de narcoterrorismo.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
Numerosos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.


