Este lunes ha trascendido el audio de la llamada a emergencias que hizo Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, después de la fatal caída de su padre por un barranco, el 14 de diciembre de 2024.
"Necesito ayuda. Necesito ayuda. Mi padre se ha caído", se le oye decir entre lágrimas y gimoteos a la operadora que atiende la llamada.
Muy conmocionado, el primogénito de los Andic informa sobre lo sucedido: "Se ha caído. Creo que se ha caído por un barranco. Por favor, envíen a alguien, envíen una ambulancia, envíen a alguien, por favor", dice.
TVE accedeix als àudios del 112 de Jonathan Andic.
— RTVE Notícies (@rtvenoticies) June 15, 2026
📲 Va trucar reiteradament el dia de l’accident del seu pare a Montserrat
👉 La defensa sosté que estava en estat de xoc | @palacios_isabelpic.twitter.com/oNFjoQJEKk
En el intercambio telefónico, que duró poco más de un minuto, el hijo del fundador de Mango informó el lugar donde se encontraban al momento del incidente, pero aseguró que no sabía dónde había caído su padre porque no lo veía, ni tampoco obtenía respuestas cuando lo llamaba.
El hecho se produjo cuando padre e hijo hacían una sencilla ruta de senderismo a solas, en la montaña de Montserrat, cercana a la ciudad de Barcelona.
En un primer momento, el suceso fue tratado como un accidente, pero según fue avanzando la investigación se llegó a la imputación de Jonathan Andic en la presunta muerte no accidental de su progenitor.
Entre los indicios recogidos por los investigadores se encuentra el hecho de que el joven realizó el mismo trayecto varias veces durante la semana previa a la tragedia, lo que podría indicar un reconocimiento del terreno y cierta premeditación.
Además, se han puesto sobre la mesa las malas relaciones entre los dos, agudizadas después del intento fallido del padre de dejar la compañía en manos de su hijo mayor. El traspaso de poder a Jonathan Andic solo duró unos meses por los malos resultados que provocó su breve gestión, por lo que el fundador volvió a tomar las riendas de la firma.
Isak Andic, en la fecha de su fallecimiento, era el hombre más rico de Cataluña y se le adjudicaba la quinta mayor fortuna de España.


