Ha surgido una nueva versión sobre lo ocurrido a bordo del avión de la aerolínea Flydubai, que cubría la ruta Dubái–Tel Aviv y desvió su rumbo hacia Arabia Saudita, según la cual la aeronave pudo aterrizar gracias a la intervención de dos pasajeros —uno ruso y otro ucraniano—, informa Israel Hayom.
MINUTO A MINUTO: ¿Qué pasó a bordo del Boeing 737 MAX rumbo a Israel?
El medio precisa que un piloto ruso y otro ucraniano viajaban como pasajeros y lograron aterrizar la aeronave de forma segura en Arabia Saudita. Ambos estaban fuera de servicio y fueron clave para evitar una tragedia.
Previamente, se difundieron reportes que atribuían el descenso del avión a una pelea en la cabina entre un piloto ucraniano y otro ruso. Sin embargo, medios israelíes afirman ahora que el piloto que habría intentado estrellar la aeronave es ciudadano de Omán y que el capitán es de Emiratos Árabes Unidos. El copiloto sospechoso de los apuñalamientos está siendo interrogado en Israel.
¿Qué ocurrió a bordo?
El vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta Dubái–Tel Aviv este miércoles, activó brevemente el código de emergencia 7500 —usado para alertar de un posible secuestro—, lo que provocó que cazas israelíes despegaran para verificar la situación.
El avión, con 174 pasajeros a bordo, incluidos 27 menores, emitió la señal unos 90 minutos después del despegue, cuando ya estaba en el espacio aéreo de Jordania. Entonces dio una vuelta y se dirigió hacia Arabia Saudita, donde empezó a descender. Luego cambió al código 7700 (emergencia general) y aterrizó cerca de Tabuk.
Desde la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguraron que la situación se encuentra "bajo control".

Supuesto intento de suicidio
Los investigadores barajan todas las posibilidades, incluida la sospecha de que uno de los pilotos intentara estrellar el avión en un intento de suicidio colectivo, lo que originó una pelea entre ambos en la cabina de la aeronave. Se reportó que el copiloto logró reducir a su compañero, que pretendía estrellar la aeronave, nivelarla a una altitud de aproximadamente 15.000 pies (unos 4,5 kilómetros) y detener el descenso en picado, maniobra que podría haber provocado la desintegración de la estructura del avión debido a las cargas y velocidades extremas.
Por su parte, medios han difundido imágenes de los momentos de terror que se vivieron a bordo del vuelo, donde, según los testigos, los propios pasajeros tuvieron que intervenir. La violenta lucha en las alturas quedó evidenciada en fotografías que muestran a uno de los pasajeros con la camisa empapada en sangre,mientras que en una grabación se escuchan gritos de terror.


